Niña mía
Esa niña perdida,
en tus brazos guarecida...
Déjala que llore
hasta que la luz se haga
déjala que olvide
lo lejos que tú andas
Debe continuar su camino
y desgraciadamente,
es el opuesto al tuyo
déjala que corra
aunque no tenga destino
déjala que piense
que pronto estará contigo
Mi pequeña niña,
pronto lloraré a tu lado
y llegará el momento de arroparte entre mis brazos.
Aguardaremos juntos todo lo que nos depare,
y aunque la noche siempre durase,
encontraríamos una dulce luz,
con la que vencer las adversidades.
Niña mía, que descanses.

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